Los terremotos en Venezuela, de magnitud 7.2 y 7.5, fueron devastadores en La Guaira, afectando el aeropuerto, el puerto y cientos de edificios residenciales. El gobierno de Delcy Rodríguez asegura estar destinando todos los recursos disponibles, pero las críticas persisten.
La participación civil fue crucial incluso antes de la llegada de rescatistas internacionales. Expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos pronostican que la cifra final de muertos podría duplicar la reportada oficialmente.