Se aborda la situación económica de Venezuela tras un terremoto, con un enfoque en la reactivación del aparato productivo y el sistema eléctrico. A pesar de las afectaciones, se señala que la explotación de gas offshore y la Faja Petrolífera del Orinoco continúan en planes de desarrollo, con la posible participación de empresas internacionales.
Empresas chinas y norteamericanas siguen operando en el Zulia y el lago de Maracaibo. El ataque con dron al líder "Niño Guerrero" y la posterior llegada de empresas mineras al sur del Orinoco también son mencionados.
A pesar de la tragedia, se observa un dinamismo económico incipiente fuera de las zonas más afectadas. Los empresarios venezolanos, aunque sin el mismo optimismo, están convencidos de la necesidad de reactivar la economía del país.