Se muestra a Pedro, un ternero recién nacido, junto a su madre Yoli, y se explica que los terneros reciben nombres de los alumnos de la facultad.
Los visitantes, especialmente los niños como Timoteo de siete años, disfrutan de la experiencia de ver a los animales en La Rural, algunos expresando deseos como "una vaca".
La reportera describe la gran afluencia de público, calificando el evento como "impresionante" y "saturada", con una entrada general de 20 mil pesos.