Donald Trump dio marcha atrás al pacto nuclear con Arabia Saudita, negociado durante mucho tiempo, luego de que el anuncio del acuerdo por parte del Departamento de Energía lo tomara por sorpresa. El presidente aclaró que, si bien no se habló directamente del acuerdo, Arabia Saudita debe unirse a los Acuerdos de Abraham para que este se concrete.
Estos acuerdos, impulsados por Trump desde 2020, buscan el reconocimiento del Estado de Israel y la cooperación comercial y de seguridad entre países árabes, Israel y Estados Unidos. Trump condicionó la firma del acuerdo nuclear, que permitiría a Arabia Saudita enriquecer uranio para fines civiles, a su adhesión a los Acuerdos de Abraham.
El pacto nuclear buscaba limitar el enriquecimiento de uranio para fines bélicos. La decisión de Trump de revertir el acuerdo, ante las críticas de aliados conservadores, resalta la complejidad de las relaciones diplomáticas en Medio Oriente y la importancia de los Acuerdos de Abraham como estrategia geopolítica estadounidense.