El presidente Donald Trump manifestó su preocupación por el enorme consumo energético de los centros de datos de inteligencia artificial, que podría duplicarse para 2028. La Casa Blanca busca que estas empresas tecnológicas asuman los costos energéticos.
Se convocó a una reunión con gobernadores y representantes de compañías productoras de electricidad para abordar la demanda creciente de estos centros de datos y asegurar que su expansión no recaiga sobre los consumidores.