La escalada de tensiones en el Mar Rojo y el estrecho de Mandeb, con ataques de los Zutis (grupo pro-iraní desde Yemen), genera preocupación por el posible impacto en el transporte marítimo, especialmente de petróleo. Arabia Saudita, que utilizaba esta ruta para evitar el estrecho de Ormuz, se ve afectada.
Aunque el paso no está cerrado, los ataques disuaden a bancos comerciales y petroleros. Estados Unidos responsabiliza a Irán por la situación y advierte sobre posibles represalias.