Tomás reitera su preocupación por el estado mental del progenitor y el peligro que corren sus sobrinas Emily y Alaya, de 2 y 4 años.
Se enfatiza que la falta de registro laboral implica no poder jubilarse, no tener licencia médica ni ART, lo que agrava la situación de vulnerabilidad de las niñas.
Se critica la inacción de la justicia y se teme que el padre se escape con las menores, ya que no se puede esperar hasta el lunes para obtener respuestas.