Se expresa incredulidad ante las disculpas de Rosalía, sugiriendo que su "mala mía, perdón" es insuficiente y que no se le cree.
Se ironiza sobre la posibilidad de que Rosalía se arrepienta de haber escrito "esa pavada sin sentido", la cual causó un "corazón roto" a muchos fanáticos argentinos.
Se enfatiza que, independientemente de la intención, el impacto en los seguidores fue negativo y que la artista debería mostrar un arrepentimiento más profundo.
Se concluye que le costará "remontar" esta situación.