El robot humanoide Pemba ha establecido un récord al superar los 6.000 metros de altura durante una expedición al volcán Chimborazo, en Ecuador. Esta misión puso a prueba su capacidad de desplazamiento autónomo en condiciones extremas, incluyendo nieve, temperaturas bajo cero y terrenos escarpados.
Construido con aluminio de alta resistencia y fibra de carbono, Pemba mide 1,32 metros, pesa 35 kilos y posee docenas de articulaciones para mantener el equilibrio. Está equipado con tres cámaras (convencional, infrarroja y LIDAR) que le permiten generar mapas tridimensionales del terreno y monitorear glaciares y cursos de agua.
El éxito de esta hazaña, que también implicó la colaboración humana, abre puertas para futuras aplicaciones en operaciones de buceo, rescate, misiones científicas, respuesta ante desastres naturales y exploración espacial. El equipo ya planea un nuevo objetivo: escalar el Monte Everest.