Andrés Nara relata el robo en la casa de Milán, describiendo cómo cuatro ladrones entraron mientras él estaba en Argentina y Wanda en Estados Unidos. Los niños se asustaron y fueron encerrados en un baño.
Una de las nenas se encontró cara a cara con uno de los ladrones, generando una gran impresión psicológica. Los niños le piden a su padre que resuelva el tema para poder volver a sus actividades.