Un grupo de hombres discute la seguridad en torno al espectáculo del "niño salvaje", expresando preocupación por la presencia de mujeres y niños. Uno de ellos menciona que no le importa la pieza de oro, sino la seguridad de los asistentes.
El Doctor McQueen intenta tranquilizarlos, asegurando que el niño les teme, pero la desconfianza persiste. La conversación refleja la tensión y el debate sobre el riesgo que representa el espectáculo.