La invasión rusa de Ucrania en 2022 ha intensificado las preocupaciones de seguridad en Polonia y los países bálticos, quienes advirtieron a la OTAN sobre las intenciones de Moscú desde hace años.
A pesar del refuerzo de la presencia de la OTAN en el flanco oriental tras la invasión, Polonia siente que la medida se quedó corta y que la dependencia de Estados Unidos genera incertidumbre. La expansión de la OTAN hacia el este, incluyendo la adhesión de Polonia y las aspiraciones de Ucrania y Georgia, ha sido un punto central de tensión con Rusia.
La historia de Polonia, marcada por la dominación soviética y la ocupación, la hace particularmente sensible a las acciones de Rusia. La guerra en Ucrania y las tensiones fronterizas han llevado a Polonia a aumentar masivamente su gasto en defensa y a buscar un rol más protagónico en la seguridad europea.