Se plantea la reflexión sobre la polÃtica como un espacio para generar cambios, pero que requiere mucho tiempo y dedicación. Surge la pregunta sobre cómo los polÃticos pueden vivir con sus sueldos, sugiriendo que no les alcanzarÃa ni para pagar la luz de su casa.
Se critica duramente a polÃticos como Isaurralde, mencionando el caso de su esposa y supuestas compras millonarias, tildándolos de "hijos de puta" por "chorearse la vida".