Se destaca la importancia histórica de la política de exportación y el control del dólar en Brasil, una estrategia mantenida por casi 100 años.
Se señala que Brasil, al igual que otros países donde la derecha intenta afianzarse, presenta sociedades polarizadas, como se evidenció en las elecciones bolivianas.
Se menciona la aparición de figuras políticas que van más allá de la derecha tradicional, generando tensiones y divisiones.