Los picaflores, esenciales polinizadores, obtienen su alimento principal del néctar de las flores en la selva paranaense, una región con alta diversidad de estas aves en América del Sur.
Han evolucionado junto a las flores tubulares, adaptando su anatomía para acceder al néctar. Sus picos, de longitudes variables, se ajustan a las flores específicas que visitan. Para mantener su alto metabolismo, consumen diariamente néctar equivalente a cuatro veces su peso.