El periodista reitera su argumento: si a Scaloni y los jugadores no se les dejó trabajar como querían en la final, deben renunciar. Considera que las lágrimas de Messi y Scaloni son de "congoja" y "bronca", y que la dirigencia de la AFA está mal vista.
Cuestiona que no se les permitiera "trabajar como correspondía" y que esto genera dudas sobre lo sucedido. Menciona que la gente los sigue porque dicen la verdad y no quieren "tomar de estúpida" a la audiencia.