La industria tabacalera ha introducido en los últimos años los pouches de nicotina, también conocidos como bolsitas de nicotina. Estos se colocan entre la encía y el labio y son atractivos para los adolescentes por sus sabores y colores. Se venden como no nocivos porque no generan humo, pero terminan siendo tan perjudiciales como los cigarrillos debido a su alto contenido de nicotina.
Esta forma de consumo puede llevar a un consumo dual y la sensación de que no se está fumando en casa puede ser engañosa, ya que la nicotina sigue ingresando al cuerpo.