Gabriela comparte el milagroso caso de su tía, una mujer de 82 años que sufrió una grave infección en la pierna debido a prótesis infectadas, lo que le impedía caminar y la llevó a un estado crítico con neumonía y dependencia del respirador.
Tras la intervención de Gabriela, quien aplicó fe y unción con el "callado", se produjeron mejoras notables. Al día siguiente, le retiraron el respirador y, tras una segunda unción, la infección desapareció por completo. La tía fue dada de alta sin rastro de infección, un hecho que Gabriela atribuye al poder de Dios.