Malena Ginzburg comparte su profundo dolor por la pérdida de Ernestina Pais, a quien considera como una hermana. Relata que su vínculo era especial, con momentos de mayor cercanía y otros de distancia, pero siempre manteniendo la conexión como si no hubiera pasado el tiempo.
La relación se fortalecía por el afecto mutuo con sus padres. Ginzburg expresa que aún no asimila la noticia y le duele profundamente, prefiriendo creer que fue el destino, aunque de una manera horrible. Confiesa que maneja las pérdidas "mal" y recurre a terapia y al apoyo de sus seres queridos, además de encontrar consuelo en su trabajo.