La Comunidad de Madrid vive una situación inédita con la unión de dos grandes incendios que forman un único frente de llamas, obligando al desalojo de 25.000 personas y al confinamiento de otras 15.000.
Las autoridades declaran el incendio "fuera de capacidad de extinción", lo que podría implicar un cambio de estrategia ante el riesgo de pérdida de vidas. Se espera una mejora con el descenso de temperaturas y la disminución de la velocidad del viento.