Se reflexiona sobre la idea preconcebida que existe en España acerca de los argentinos, a menudo percibidos como "engreídos" y "creídos".
Se aclara que esta es una generalización y que, como en todo país, hay argentinos buenos y malos.
Se cita una frase tradicional española que dice que "el mejor negocio del mundo es comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que dice que vale", lo que sugiere una percepción de exageración o autovaloración por parte de los argentinos.
Se concluye que, si bien puede haber algo de verdad en esa frase, la experiencia de muchos argentinos en España ha sido positiva.