La crisis económica en Estambul, Turquía, se manifiesta en la precariedad laboral, como la de Metin, quien vende castañas asadas en la calle, oficio heredado de su familia.
A pesar de que Metin se considera patriota y no contempla la emigración, reconoce que muchos jóvenes turcos enfrentan dificultades para encontrar empleo. La tasa de desempleo juvenil es alta, y la mayoría de sus compañeros buscan oportunidades en el extranjero.
La falta de empleo y la incertidumbre económica son factores que impulsan a muchos jóvenes a considerar la emigración. Sin embargo, Metin cree que existen oportunidades en Turquía y que es posible salir adelante, desestimando las protestas y mostrando apoyo a las medidas de las autoridades.