Jenny se culpa por la enfermedad de su padre, sintiendo que podría haber hecho más para evitar su deceso.
A pesar de las explicaciones de que su padre estaba muy enfermo y que el Doctor Baker lo confirmó, Jenny insiste en que si le hubieran dicho la verdad, ella lo habría cuidado y él habría vivido más tiempo. "Lo maté en lugar de eso", lamenta con dolor.
Se intenta consolar a Jenny, asegurándole que ella no tuvo la culpa y que su padre no deseaba que ella sufriera al saber de su condición. La conversación revela la profunda carga emocional y la culpa que la joven está experimentando.