Se cuestionó la asociación realizada por algunos intelectuales de izquierda, como Pablo Albaceres, entre la actual "campaña anti-Argentina" y la dictadura militar.
Se argumentó que esta comparación es incorrecta y que la idea de que el mundo está obsesionado con Argentina es un exceso, ya que la campaña anti-argentina no tiene relación con la dictadura.
Se mencionó la opinión de Felipe Piña, quien criticó la comparación y la idea de que Argentina es el centro del mundo.