India está equipando su marina con submarinos de nueva generación, con tecnología alemana y fabricación local, en una clara apuesta por la autosuficiencia y para contrarrestar las rivalidades regionales con China y Pakistán.
Este movimiento estratégico responde a la creciente importancia del poder naval en la región del Indo-Pacífico y a la necesidad de proteger sus extensas líneas costeras y rutas comerciales, que representan el 90% de su comercio exterior.
La adquisición de estos submarinos, que son más silenciosos, económicos y con mayor autonomía que los nucleares, fortalece la posición de India en un escenario geopolítico complejo, marcado por tensiones con sus vecinos y una carrera armamentista en curso.