El bosque de la selva paranaense alberga cientos de especies, entre las que se destacan los helechos, plantas prehistóricas anteriores a los dinosaurios. Algunas especies de helechos arbóreos requieren más luz y han desarrollado troncos para crecer.
Este ecosistema conserva un valioso banco de semillas, crucial para el futuro de especies amenazadas como la daucaria. La supervivencia de diversas especies depende de la interacción entre plantas y sus polinizadores.