Se describe la situación actual como un "carnaval" donde todo está invertido, confundiendo realidad con fantasía. Se critica al gobierno por generar condiciones que benefician a quienes ganan dinero sin trabajar (renta financiera) y perjudican a quienes se esfuerzan, creando una "economía de dos velocidades".
Se argumenta que el gobierno no defiende los intereses de quienes trabajan y generan riqueza, sino que favorece la concentración económica y la exclusión. Se señala que el crecimiento en este modelo implica extracción y concentración, y no desarrollo, el cual requiere un plan de obra pública y otras acciones específicas.