El exsenador Edgardo Cúehler y su pareja, Yara Guincel, recibieron prisión domiciliaria en Paraguay tras ser condenados por tentativa de contrabando de 200.000 dólares y estar imputados por lavado de dinero.
La justicia paraguaya les otorgó el arresto domiciliario y embargó bienes, mientras que en Argentina se investiga a Cúehler por cohecho en una causa a cargo de la jueza federal Sandra Rosas Salgado.
La condena en Paraguay es por tentativa de contrabando, con una pena menor, y la sospecha de que el dinero podría estar vinculado al pago de una ley en Argentina.