España es el país de la UE más afectado por incendios, preocupando el incremento en frecuencia e intensidad. Se combinan factores como el abandono del territorio, acumulación de biomasa, aumento de temperaturas y sequías debido al cambio climático.
Se menciona que las olas de calor extraordinarias afectan a toda Europa, pero con mayor intensidad en España. La acumulación de materiales en montañas y la menor gestión del campo, comparado con décadas atrás, contribuyen a la situación.
Se recuerda que eventos catastróficos de gran magnitud ya ocurrieron en el pasado, pero se advierte que con el cambio climático la gestión debe ser más eficiente para evitar incendios recurrentes.