La disrupción económica del Estrecho de Malaca podría tener valor estratégico, especialmente para Estados Unidos. Indonesia, que busca equilibrar sus relaciones con Washington y Pekín, se encuentra en una posición delicada.
El temor a un conflicto entre Estados Unidos y China por el Estrecho de Taiwán y la posible escalada regional genera incertidumbre. Pekín ha trabajado para reducir su dependencia de esta ruta, impulsando la producción nacional de petróleo y confiando en sus lazos con Indonesia para mantener el flujo comercial.