En Estados Unidos, la conversación sobre la transición democrática en Venezuela se intensifica con posturas divergentes entre Marco Rubio y Donald Trump.
Rubio sugiere una posible transición a principios de agosto, con diálogos iniciales entre miembros de la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno actual, aunque deja en el aire el rol de Corina Machado.
Por su parte, Trump opina que Venezuela aún no está lista para elecciones democráticas, basándose en su experiencia como organizador de Miss Universo.
Estas declaraciones generan controversia en un contexto de desesperación por un cambio real en el país, donde se critica la ineficacia y corrupción del actual régimen.