Se reitera la preocupación por el paradero de Emily (4 años) y Alaya (2 años), quienes podrían ser llevadas a un prostíbulo o explotadas sexualmente.
A pesar de que la situación estaría judicializada y en manos del Poder Judicial local, la fiscalía y la policía no han brindado la ayuda necesaria, y las niñas no pudieron ser retenidas.
Los vecinos de Ceiba colaboraron, pero la falta de acción de la justicia de Buenos Aires es criticada.