La reputación de Argentina a nivel internacional se ve afectada por la viralización de discursos de odio y noticias negativas, lo que impacta la percepción de inversores y turistas. La reconstrucción de esta imagen no se logra con comunicados oficiales, sino con un trabajo de años.
Se recuerda que Argentina fue un ejemplo mundial al llevar a juicio a los responsables de la dictadura militar, una reputación que se ha dejado destruir por conveniencia política.