Se critica la desconexión de algunos diputados de "La Libertad Avanza" respecto a la realidad económica de los trabajadores. Se menciona que, contrariamente a lo que afirman, los empleados no piden adelantos de sueldo porque ya no les alcanza para cubrir gastos básicos.
Se revela que el problema de la deuda no es solo local, sino que se refleja en los balances de grandes empresas y entidades. Se cita el caso de un unicornio argentino cuyas acciones en Nueva York se vieron afectadas por la morosidad de sus clientes.
Se desmiente la idea de que la deuda sea un "fenómeno barrial", evidenciando que es un problema estructural que impacta a nivel nacional e internacional.