La crisis en Cuba se profundiza, marcada por la escasez de petróleo y cortes de luz generalizados que afectan servicios esenciales. La isla no recibe crudo desde marzo y ha sufrido cuatro apagones masivos en 2026.
Estados Unidos ha enviado ayuda humanitaria, pero mantiene las sanciones y el bloqueo económico, que afectan gravemente la economía cubana y provocan un éxodo de residentes. La situación ha generado protestas y descontento social.
El gobierno cubano atribuye el colapso al bloqueo estadounidense, mientras que este último busca reformas políticas y apertura económica. La infraestructura eléctrica envejecida y la dependencia del petróleo agudizan la crisis.
Cuba busca soluciones alternativas como parques solares y proyectos de biomasa, pero la falta de combustible para la movilidad y la infraestructura limita su efectividad. La presión internacional y la situación de los derechos humanos en la isla siguen siendo puntos clave de análisis.