El debate sobre los créditos UVA continuó, con la afirmación de que, si bien son la única vía para acceder a una vivienda, su vínculo con la inflación los vuelve riesgosos.
Se mencionó que existen tasas fijas, pero son inaccesibles para la mayoría, reservadas para funcionarios o personas con contactos privilegiados.
Se criticó la gestión de los créditos UVA, calificándolos de "estafa política" por parte de funcionarios que los promocionaron sin advertir plenamente sobre los riesgos inflacionarios.
Se recordó la promesa incumplida del gobierno de Alberto Fernández de solucionar los problemas de los tomadores de UVA, y se mencionó que, a pesar de las dificultades, la mayoría de los deudores siguió pagando sus cuotas para no perder su hogar.