Elizabeth y Randall tienen un tenso encuentro, donde Thomas interviene reprendiendo a su hija por su actitud y por haber mentido con los Solson. Le reprocha que su orgullo ha sido la causa de sus problemas, especialmente tras la pérdida de la granja y la tienda.
Thomas expresa su frustración ante la situación, mientras Elizabeth intenta defenderse y Randall se muestra preocupado. La conversación deja entrever un conflicto familiar originado por decisiones pasadas y la vergüenza que la situación actual parece generar.