Las Cataratas del Iguazú se vieron afectadas por el cierre temporal de la Garganta del Diablo, uno de los circuitos más emblemáticos, debido a las intensas lluvias del lado brasileño. La pasarela fue cerrada e incluso se desmontó parte de la estructura por seguridad.
Leopoldo Lucas, presidente del ente de turismo de Iguazú, explicó que el sistema de pasarelas está preparado para desarmarse ante crecidas. Aunque el caudal del río ha disminuido, el circuito de la Garganta del Diablo no está operativo. Sin embargo, el parque continúa abierto y los visitantes pueden disfrutar del circuito inferior y superior, así como del tren ecológico.
La temporada de vacaciones de invierno está siendo exitosa, con más de 6.500 personas visitando el parque diariamente y superando las 120 mil en lo que va del año. A pesar del cierre parcial, otras actividades como la excursión nocturna de Luna Llena se realizan en el circuito superior, ofreciendo una experiencia diferente y maravillosa.
Se espera la reapertura de la Garganta del Diablo una vez que las condiciones climáticas lo permitan y las lluvias cesen. Se recomienda a los turistas que visiten Iguazú, ya que la experiencia general sigue siendo gratificante y la ciudad ofrece otros atractivos.