La Guardia Costera China informó haber hecho retroceder a dos buques filipinos en el disputado Arrecife de Escarboní, en el Mar de China Meridional. China acusa a los buques filipinos de entrar en aguas bajo su jurisdicción a pesar de advertencias previas.
Las imágenes muestran al buque chino 3302 navegando cerca del buque filipino MMOV3012. Un oficial chino se oye advirtiendo a la tripulación filipina que cambie de rumbo, indicando que estaban a punto de entrar en aguas territoriales chinas. La Guardia Costera China calificó la operación como "profesional, estandarizada, legítima y legal".
Filipinas, por su parte, acusó a la guardia costera china de disparar un cañón de agua contra un buque pesquero del gobierno durante una misión humanitaria, poniendo en riesgo al personal. Ambos países reclaman soberanía sobre el arrecife, y Manila denuncia que Pekín intenta restringir el acceso de sus pescadores a la zona.