Se destaca la actuación de la fiscalía y el hospital en el caso de la niña fallecida en Villa Gesell, mencionando la importancia de no cerrar el caso a pesar de la versión de broncoaspiración.
Se hace hincapié en los antecedentes de la madre, Lucía Sosa, y se compara la situación con los casos Lucio y Ángel, resaltando la necesidad de investigar y proteger a los menores.
El hijo restante de cuatro años se encuentra a resguardo de la justicia, y se considera la posibilidad de que sea dado en adopción.