Un recorrido por las cascadas de Alemania, uno de los principales símbolos de la región, que atraen a miles de visitantes anualmente. Estas cascadas, nacidas en las montañas, recorren un desnivel de 163 metros, siendo las más altas de Alemania.
Los senderos, puentes y miradores permiten apreciar el paisaje desde diversas perspectivas, revelando pequeñas piscinas naturales, rápidos, rocas cubiertas de musgo y rincones del bosque. La fauna local incluye ardillas, aves y ciervos, habitando en uno de los ecosistemas más representativos de la Selva Negra.
Desde el siglo XIX, este lugar ha sido un motor turístico, impulsando el crecimiento de la zona. El segmento concluye con una mención a las opciones gastronómicas locales, como carnes de ciervo, trucha fresca, embutidos, quesos y el tradicional jamón ahumado, además de pastas y schnitzel.