El consumo de carne ha bajado considerablemente, seg\u00fan testimonio de vendedores en el Mercado Central. A pesar de las ofertas, la afluencia de p\u00fablico es escasa y quienes compran, lo hacen en menor cantidad.
Los precios de la carne de vaca se mantienen relativamente bajos en comparaci\u00f3n con otros cortes o con el cerdo y pollo, pero esto no se traduce en un mayor movimiento. Los vendedores expresan preocupaci\u00f3n por la falta de ventas y la ausencia de clientes.
La situaci\u00f3n se agrava los d\u00edas de semana, con un movimiento apenas mayor los s\u00e1bados y domingos. Los precios de la carne han aumentado un 10% desde diciembre, pero los vendedores intentan mantenerlos estables. A pesar de esto, la falta de poder adquisitivo generalizado es el principal obst\u00e1culo.