Se plantea la necesidad de conocer la opinión de Axel Kicillof sobre el caso Insaurralde, a pesar de no tener responsabilidad directa en sus acciones. Se busca entender su postura ante la corrupción y la posible implicación de fondos públicos.
Se argumenta que, independientemente de la investigación judicial, la opinión de Kicillof sobre estos hechos es relevante para la ciudadanía y podría arrojar luz sobre su visión de la política y la gestión de recursos.