Nelly recibe un hermoso regalo de París, un detalle de su esposo Percival. A pesar de la alegría, lamenta que Percival y los gemelos no puedan estar presentes. Se propone un brindis en honor a Nelly, celebrando su regreso y el orgullo que sienten por ella.
El brindis destaca la satisfacción de tener a Nelly de vuelta, aunque sea por poco tiempo, y le desean un feliz cumpleaños y una cálida bienvenida. La celebración continúa con felicitaciones y buenos deseos.