El aumento de los costos de combustible y fertilizantes impacta directamente en el negocio de los contratistas rurales, elevando los costos de producción y, en consecuencia, el precio final de los alimentos.
Freddy Simone explicó que la compra de fertilizantes por parte de los productores es fundamental, y que la falta de esta inversión se traduce en menos horas de trabajo para los contratistas.
Simone también señaló que el gasoil es un insumo imposible de reemplazar y su alto costo afecta significativamente la rentabilidad de la actividad.