El secretario de Turismo, Daniel Scioli, fue víctima de un golpe comando en su domicilio de La Ñata. La banda de delincuentes, liderada por un ex custodio de Scioli, ingresó a la casa con máscaras de payaso.
El cabecilla de la organización, Brian Orona, había sido custodio de Scioli hasta hace 10 años y conocía los detalles de seguridad de la propiedad, incluyendo un botón secreto para abrir el portón.
Los delincuentes fueron reducidos por la custodia de Scioli antes de poder ingresar completamente a la casa. Posteriormente, se realizaron allanamientos que permitieron identificar y detener a toda la organización, incluyendo el secuestro de las máscaras utilizadas.
Se generó debate sobre la seguridad de los funcionarios y la traición que implica un ataque de esta naturaleza por parte de alguien que tuvo acceso privilegiado a su intimidad.