Se cuestiona la generalización de Ronen Schwarz sobre los argentinos, argumentando que se cruzó con "hinchas de fútbol" en un estado de "emoción violenta" y no necesariamente con la totalidad de los argentinos.
Se defiende que el hincha de fútbol, en el contexto de un Mundial, puede tener reacciones exaltadas que no reflejan su comportamiento habitual.
Se contrasta esta visión con la experiencia de otros argentinos que cubrieron el Mundial para medios como América y América 24, quienes describieron a los compatriotas como "divinos" y pacíficos, y que buscaron la armonía.
Se sugiere que la experiencia de Schwarz fue puntual y no representativa de todos los argentinos.