En Aeroparque, la gente espera en largas filas para embarcar hacia sus destinos de vacaciones de invierno, algunos incluso compartiendo mates para hacer más amena la espera.
La atmósfera es de anticipación y alegría, a pesar de las demoras en los procesos de check-in, que pueden extenderse hasta una hora.
Los viajeros se muestran entusiasmados por disfrutar de la nieve y las actividades invernales en lugares como Bariloche.