Se denunció que Samuel Lee Jackson y Javier Bardem tildan a Argentina de racista, mezclando la situación de Palestina y Netanyahu, y calificando a Messi de líder "tramposo" y "vil".
Se cuestionó la supuesta campaña contra Argentina, mencionando que medios como The Washington Post y The Guardian preguntan por qué no hay jugadores negros en el mundial y por qué los afroamericanos deseaban la derrota de Argentina.
Se señaló que Messi nunca condenó públicamente los incidentes racistas de la afición argentina.