Vecinos de Villa Gesell comenzaron a hablar sobre la situación en la casa de la familia investigada por muertes infantiles.
Si bien se escuchaban llantos y golpes, los vecinos no percibían "situaciones extremas" que ameritaran una intervención.
Se aclaró que los llantos podían deberse a causas diversas, y que no se percibían ruidos de muebles tirados, peleas o cosas volando por la casa.